¡Con dos huevos extremeños!

huevos extremeños
Foto de Andrés Nieto Porras

La gastronomía extremeña es cada vez más conocida e identificada no sólo por la variedad de sus recetas, sino por la calidad de su materia prima. Jamones ibéricos, miel, Pimentón de la Vera, una amplia gama de exquisitos quesos, grandes vinos, sabrosos aceites de oliva… un sin fín de productos extremeños de primera calidad que componen un amplio abanico de platos tradicionales extremeños, heredados de una cocina que han practicado pastores y campesinos durante décadas. Una combinación de historia, cultura y sabor que ellos mismos crearon con la intención de aprovechar al máximo los recursos que le ofrecía la naturaleza, rica y extensa, de las tierras extremeñas.

Y entre tanto, me gustaría destacar un producto que protagoniza muchas de nuestras recetas tradicionales y que también goza de una gran calidad en estos lares; hablamos de los huevos. Probablemente sea uno de los productos más versátiles de la gastronomía, y sin embargo, pocas veces se le da el protagonismo que merece.

Existen varias granjas en Extremadura con huevos de gran calidad, y no, no todos lo huevos son iguales, de hecho el color no es igual y el sabor, tampoco. Las sopas de ajo, las tortillas en todas sus variedades, el revuelto de huevos con setas de temporada, las ensaladas variadas con huevos duros, la menestra con jamón y huevo escalfado…son algunas recetas saludables que nos aportan una buena cantidad de nutrientes necesarios gracias al huevo. Éste contiene proteínas, colina, hierro, zinc… y la mayoría de estos se encuentran en la yema. Incluso es muy recomendable en mujeres embarazadas o lactantes, ya que su contenido de colina beneficia al feto en el desarrollo del sistema nervioso y ayuda a prevenir defectos de nacimiento.

Hasta hace poco, el voz pópuli le responsabilizaba de aportar altos índices de colesterol en la sangre, por lo que se recomendaba no comer más de tres huevos a la semana. Sin embargo, se ha demostrado que el colesterol alto es provocado por las grasas saturadas presentes en los lácteos enteros y las grasas trans, muy habituales en repostería.

Así que, vamos a romper tópicos y brindarle un homenaje a los huevos cocinando una receta saludable que contenga huevo en cualquiera de sus formas: Revueltos, pericos, cocidos duros, escalfados... y recuerda, ¡añádelos a tus recetas diarias!


Consejos de cocina para el verano

Como ya estamos metidos de llenos en el verano, hoy queremos contaros algunos consejos y trucos sobre la cocina y los alimentos durante el verano y cómo conservarlos mejor.

Los pescados se deben congelar si no vas a consumirlos en uno o dos días y entre tanto, debes mantenerlos siempre en frío.

Los huevos, aunque los compres a temperatura ambiente en la tienda, una vez comprados siempre deben guardarse dentro de la nevera para evitar riesgos de salmonella y otras bacterias peligrosas.

Las hortalizas y verduras, como patatas, cebollas y ajos están mejor fuera de la nevera, preferiblemente en un lugar oscuro. Un consejo; guardarlos en una bolsa de tela de saco y pon dentro una o dos manzanas, esto favorece a que maduren más lentamente.

Las carnes deben estar refrigeradas en todo momento, sacándolas a temperatura ambiente solo media hora antes de consumirlas. Si las vas consumir en uno o dos días puedes dejarlas en la nevera manteniéndolas bien envueltas o en cierres herméticos.

Los tomates, mantienen su sabor si se guardan fuera de la nevera. Para que estén en buen estado, cómpralos antes de que estén maduros y ponlos en posición con el pedúnculo boca abajo. Con este pequeño truco, los tomates madurarán más despacio.

Y como somos partidarios de comer mucha fruta y con la excusa de que es verano y nos encantan los helados, compartimos esta Receta de Polos de Frutas:

Ingredientes:

  • 1 litro de zumo de frutas exóticas
  • 2 cucharadas de azúcar en polvo
  • 3 piezas de fruta peladas y cortadas en finas rodajas.

Preparación:

  1.  Mezclar el zumo de frutas con el azúcar en polvo. Poner a enfriar.
  2. Repartir la fruta cortada y pelada en los moldes de helado.
  3. Rellenar los moldes con el zumo de frutas.
  4. Poner a enfriar los moldes durante algunas horas en el congelador.

En cualquier tienda especializada en menaje del hogar, puedes encontrar moldes de sorbeteras o heladeras para hacer polos y helados caseros, pueden ser de plástico o de silicona. Recomendamos la silicona porque resultan ser más sencillos a la hora de lavarlos, pero el resultado de los polos o helados es el mismo.

¡Todos a refrescarse sanamente!


La tortilla, el sol que alumbra la cocina española

Pocos platos son tan populares cómo nuestra tortilla de patatas, típicamente española, única y a la vez llena de posibilidades. Con cebolla o sin cebolla, más cuajada o menos, ….para gustos…colores. Cada uno la hace cómo quiere y puede. Sin embargo estos son nuestros consejos para hacer una riquísima tortilla de patatas.

Necesitamos:

8 huevos

1 kilo de patatas

1 cebolla grande

un pellizco de sal

Aceite

Una buena sartén antiadherente en buen estado

  1. Lo más importante para este plato es que los huevos sean frescos. Pero, ¿cómo reconocer sin abrirlo que un huevo está fresco? Según nuestro cocinero Juan Miguel Palacios hay que poner agua con sal en un recipiente y echar el huevo, si este flota es porque  no está del todo fresco.
  2. Preparar la cebolla y cortarla muy fina
  3. Pelar las patatas y lavarlas muy bien, escurrirlas y ponerles sal.
  4. Poner en una sartén mucha aceite y dejar que coja temperatura. Se echará las patatas entonces y también la cebolla ; y dejaremos el aceite bien fuerte unos minutos, para luego bajarlo a fuego medio. Cuándo veamos que las patatas y las cebollas están blanditas las apartamos y escurrimos en un boll.
  5. En otro recipiente ponemos los huevos bien batidos a los que le echamos un pelín de sal y a continuación le añadimos las patatas bien escurridas y la cebolla pochada.
  6. En una sartén ponemos un poquito del aceite que nos sobró anteriormente y echamos la mezcla de huevo, patatas y cebolla. Con mucho cuidado, que no se queme, cada poco tiempo le damos la vuelta con otro plato plano o una tapa rasa hasta que veamos que está doradita por fuera y por dentro bien hecha.

¡Ya está! Lista para servir. Fácil y rica.