Tomates de temporada ¡todo el año!

Cómo deshidratar tomates

La temporada de tomates está a la vuelta de la esquina y este año, vamos a aprovechar los excedentes, ¿cómo? Deshidratándolos, así que vamos a aprender cómo deshidratar tomates para envasarlos.

El tomate, rico en vitaminas, agua, antioxidantes y minerales entre otros, es un gran aliado en la cocina para multitud de platos, sean fríos o calientes, como ensaladas, tomates al horno, salsas, sopas, etc. y un gran ingrediente tanto de acompañamiento como de plato principal. Por lo tanto, es un alimento básico en la cocina mediterránea. Por ello, vamos a aprender a cómo deshidratar tomates, una técnica sencilla y práctica con la que cocinar platos exquisitos y disfrutar de tomates de temporada todo el año.

Conozcamos en primer lugar las claves para su preparación:

En primer lugar, debemos elegir si preferimos secarlos al sol o al horno. En cualquiera de los dos casos, vamos a lavarlos bien y secarlos con un paño. Los siguientes pasos son:

  • Cortar los tomates. Limpios y secos, cortarlos. Si son grandes en cuatro partes y si son cherry a la mitad.
  • Condimentar. En primer lugar echarle sal fina por todas las caras del tomate pero sin pasarnos. Incluso podemos también añadir algunas especias. El romero, la albahaca, el tomillo y el oréganos, las más recomendadas para el tomate.
  • Poner los trozos en una rejilla para que tengan aire por todos lados y apoyados sobre la parte de la piel.

Si decidimos deshidratarlos al sol, debemos escoger aquel lugar donde dé más tiempo el sol y en zonas que no llueva mucho. Podremos la rejilla sobre vasos o cualquier elemento que lo separe un poco de la mesa o el suelo para que le dé aire por debajo y lo cubriremos con un tul para evitar los insectos, asegurándonos que esté bien sujeta para que no se vuele con el viento. Durante la noche, es importante guardarlos para evitar que se humedezcan con el rocío. Este proceso durará unas 2-3 semanas. Cuando el tomate adquiere un color rojo intenso y ya no está pegajoso, nuestros tomates estarán perfectamente deshidratados.

En cambio, si preferimos hacerlo al horno, tendremos tomates deshidratados mucho antes. Debemos precalentar el horno a 50ºC- 60ºC y después introducir la rejilla con los tomates deshidratados. La duración dependerá del tamaño y la cantidad de tomates que tengamos en la rejilla, pero oscila entre las 4 y 10 horas. Y, al igual que en el proceso anterior, sabremos que están listos cuando adquieran un color rojo oscuro, estén endurecidos y dejen de estar pegajosos.

Una vez terminado, podemos consumirlos inmediatamente o dejarlo en el frigorífico varios. Lo ideal es conservarlos en botes de cristal con aceite de oliva y si queremos tenerlos todo el año, envasarlos al vacío al baño María.

Así que este año, prepárate para tomar tomates de temporada todo el año.


Con cariño y amor la besamel sale mejor ¿cuál es tu truco?

Hacer una buena masa para la besamel es muy sencillo, se necesita, eso sí, un poco de tiempo para que esta quede bien. Aquí tenéis nuestra receta para una buena masa de croquetas:

Masa croquetas por Yolanda Blanco

En un recipiente se pone a hervir leche entera, y en otro distinto, se ponen cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen o de mantequilla de buena calidad a poca temperatura para que se caliente poco a poco, se le añadirá más tarde, la harina una vez que esté caliente  y luego la leche sin dejar de batir hasta que la leche hierva con una varilla para que no salgan grumos. A esta masa se le pueden poner tacos de jamón o pollo migado, o queso, espinacas,…al gusto del cocinero.

Es importante saber que esta masa tiene que reposar hasta que esté fría. Se pasará las croquetas por harina, huevo y pan rallado antes de freírse, siempre en este orden. Las manos deben estar espolvoreadas con harina para que no se peguen las croquetas al hacerlas. El tamaño va en gustos. En el Eustaquio nos gustan pequeñitas pero se pueden hacer más grandes siempre que tengamos la precaución de dejarlas freir bien para que no queden crudas por dentro y quemadas por fuera.


Trucos del chef: Cómo hacer mahonesa y que no se corte

La salsa mayonesa o mahonesa es una de las salsas básicas frías en cocina,  de ella derivan multitud de salsas frías que podemos utilizar para nuestros platos.

Para hacer una mayonesa tradicional necesitaríamos:

Aceite

Yema de huevo

Limón o vinagre

Sal

Modo de hacer la mayonesa para que no se corte:

Ponemos en un recipiente las yemas y las batimos suavemente con el zumo de limón y un poco de sal hasta que esté bien mezclado. Ir añadiendo el aceite muy lentamente siempre SIN DEJAR DE BATIR. Veremos cómo va espesando poco a poco, es el momento de añadirle un poco de AGUA CALIENTE, no hirviendo y nunca muy fría. Algunos cocineros le añaden en vez de agua, un poco de caldo para quitar la acidez del aceite, de esta manera conseguimos una mayonesa más suave de sabor.

La mayonesa puede cortarse por diferentes motivos: porque el aceite tenga una acidez superior a 0,5, porque todo lo que utilicemos esté demasiado frío, deben de estar a una temperatura ambiente, o porque el aceite se ha incorporado demasiado rápido.

  ¿Cuál es tu truco para que la mahonesa no se corte?